BLOG DEL DEPARTAMENTO DE LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA DEL IES BAJO ARAGÓN (ALCAÑIZ)

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miércoles, 5 de noviembre de 2008

Historia de terror

Una rara quietud estaba sobre el cementerio,por la noche parecía un lugar diferente.
Las puntas de los cipreses se movían con fuerza y el murmullo del viento se podía
oír en todas las partes del cementerio,pero había un ruido extraño que mis oídos
no lo podían describir,porque se oía a lo lejos,pero era algo así como una voz
bronca,que parecía de hombre,pero no sabría decir de qué parte del cementerio
venía.
Me decidí a ir yo solo a ver qué pasaba,estaba muy asustado,pero sabía que si no
atrevía a ir yo solo a ver qué pasaba,estaba muy asustado,pero sabía que si no
me atrevía a ir me arrepentiría el resto de mí vida. Entonces emprendí mí camino
hacia la parte oscura del cementerio,tenía los oídos tan abiertos que hasta el
revoloteo de un mosquito a veinte metros habría llamado mí atención.
Pero no oía nada más que aquella voz bronca y arrogante y el crujido de las
ramas secas de los cipreses que crujían bajo mis zapatos.
A medida que me iba acercando al lugar de donde provenían las voces me
palpitaba más el corazón y de vez en cuando un escalofrío me recorría todo el
cuerpo me iba acercando a un árbol,del que parecía que salía esa voz ,pero
de repente no oía nada. Apareció un abuelo,llevaba un bastón medio roto,
una camisa y pantalones agujereados,tenía la cabeza agachada y las manos
metidas en los bolsillos,me dijo algo en otro idioma,algún lenguaje raro,porque
yo no entendí nada,claro que aunque lo hubiera dicho en mi idioma, tampoco lo
habría entendido,me palpitaba tanto el corazón que se me iba a salir. Pero,me dí
cuenta de que la voz del abuelo ya no era una voz bronca,sino todo lo contrario,
me habló susurrante,subió la cabeza,y le miré a los ojos,pero,¡qué ojos! Si los
tenía en blanco,no tenía pupilas,sacó las manos del bolsillo,las tenía sin piel,
ni carne,sólo tenía huesos y dijo algo susurrante,yo estaba tan asustado que
me intenté ir corriendo,pero no podía,dos manos me habían sujetado los pies,
y me apretaban muy fuerte,pero eso no era todo,porque instantes después todos
los difuntos del cementerio,salieron de sus tumbas y vinieron enseguida a
rodearme,me cogieron entre cinco o seis y me taparon los ojos,y no sé dónde
me llevaron,estaba encima de una mesa,y atado de pies y manos,con cadenas,
muchos me miraban como si les hubiera hecho algo malo,y uno de ellos hablaba
mi idioma y dijo: te vamos a comer para recuperar nuestra carne ,y así poder
volver a ser como éramos antes.
Entonces todos ellos abrieron sus bocas,casi sin dientes,se acercaron a mí y yo
cerré los ojos para no verlo. Pero me desperté en mi cama,que estaba empapada
de sudor,mi madre me llamó y me dijo que era la hora de comer y que para comer
había carne,pero yo le dije a mi madre que no quería comer carne nunca más.
FIN.
Rubén Albesa.

1 comentario:

Natalia dijo...

que buena onda.. muy buena la historia.. me encantan las historias de terror.. te paso unas que hay en video que estan muy buenas.. son como para chicos pero estan bastante bien.. videos terror ...
saludos!